Una zona del subsuelo de Monóvar (Alicante) se hunde lentamente debido a la disolución natural de sales
Un estudio científico identifica una amplia zona de subsidencia en el entorno urbano de Monóvar mediante datos de satélite y de láser escáner aerotransportado
Un equipo de investigadores de la Universidad de Alicante, en colaboración con la Universidad de Zaragoza y la Lanzhou University of Technology (China), ha identificado y caracterizado una amplia zona de hundimiento progresivo del terreno en Monóvar (Alicante). El fenómeno, hasta ahora no reconocido en su conjunto, está relacionado principalmente con la disolución natural de sales presentes en profundidad.
Los investigadores han utilizado datos de radar obtenidos por satélites, proporcionados por el European Ground Motion Service (EGMS: https://egms.land.copernicus.eu/), junto con modelos del terreno obtenidos mediante tecnología láser escáner (LiDAR) por el Instituto Geográfico Nacional. Estas técnicas permiten detectar y medir pequeños movimientos de la superficie terrestre a lo largo del tiempo.
Los resultados muestran una zona activa de subsidencia de más de 40 hectáreas, con velocidades máximas de hundimiento de aproximadamente 6,5 cm al año. Además del movimiento vertical, el terreno situado alrededor de la zona central se desplaza horizontalmente hacia ella, un comportamiento característico de este tipo de procesos. Los datos obtenidos mediante satélite y LiDAR presentan una elevada concordancia y muestran que el hundimiento es continuo.
Los trabajos de campo han permitido comprobar que el fenómeno también deja huellas visibles en superficie. Se han cartografiado alrededor de 200 grietas, algunas de gran longitud y de más de un metro de anchura. Estas grietas presentan una distribución aproximadamente concéntrica alrededor de la zona de máximo hundimiento y, en algunos casos, afectan a pavimentos, muros y edificios.
La investigación apunta a que el proceso está relacionado con la disolución de materiales salinos del subsuelo por el agua subterránea. La geología de Monóvar incluye formaciones de rocas evaporíticas del Triásico, y los análisis de las aguas son compatibles con la disolución de sales. Los autores interpretan el fenómeno como una fase inicial de desarrollo de una dolina de subsidencia, aunque señalan que serán necesarios nuevos estudios para conocer con mayor precisión las condiciones existentes en profundidad.
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es que la zona que está experimentando movimientos es mayor que la superficie donde actualmente pueden observarse grietas y daños. Esto demuestra el potencial de las técnicas de observación de la Tierra para detectar procesos geológicos antes de que sus efectos sean claramente visibles.
El estudio pone de manifiesto que la combinación de datos de satélite y LiDAR con observaciones de campo y análisis hidroquímicos puede proporcionar una herramienta eficaz y de bajo coste para identificar zonas potencialmente inestables y mejorar la prevención y la gestión del territorio.
Foto 1. Esta imagen muestra una zona de Monóvar en la que se ha detectado un hundimiento progresivo del terreno mediante datos de radar obtenidos por satélites (EGMS). Los colores verdes indican movimientos pequeños, mientras que los tonos amarillos, naranjas y rojos indican un hundimiento progresivamente mayor. La distribución de estos puntos permite identificar una zona de hundimiento de forma aproximadamente ovalada, compatible con la presencia de una dolina cuyo origen se encuentra en la disolución de materiales salinos del subsuelo por el agua subterránea.