¿HAN OCURRIDO DOBLETES SÍSMICOS EN LA PROVINCIA DE ALICANTE?
Los terremotos de Jacarilla-Torremendo de 1919
Los recientes terremotos de Venezuela, de magnitudes 7.2 y 7.5 separados por apenas 39 segundos, han abierto un intenso debate en la comunidad científica: ¿se trató de dos eventos independientes o de un único sismo? Por el momento, la hipótesis más aceptada es que estamos antes un doblete sísmico o doble terremoto.
¿Qué es un doble terremoto?
Es un fenómeno en el que dos terremotos de magnitud muy similar ocurren casi en el mismo lugar con una diferencia de segundos, minutos o pocos días. A diferencia de un escenario sísmico común —donde un terremoto principal, claramente más grande, es seguido de réplicas más pequeñas—, en un doblete los dos eventos tienen un tamaño similar y, por tanto, una capacidad de destrucción equiparable.
Además del caso de Venezuela, otro ejemplo reciente ocurrió en Turquía. Un primer terremoto de magnitud 7.8 transfirió y acumuló esfuerzos en una falla vecina que terminó por romperse solo 9 horas más tarde, generando un segundo gran sismo de magnitud 7.5.
El caso de Alicante: el doblete de 1919
¿Y en nuestra provincia? ¿Hemos tenido dobletes sísmicos? La respuesta es sí. El ejemplo más claro lo encontramos en los dos terremotos de 1919 en la zona de Jacarilla-Torremendo.
El 10 de septiembre de 1919, dos terremotos ocurrieron al SE de la localidad de Torremento: el primero, de magnitud 5.5, sucedió a las 10:40 h de la mañana; el segundo, de magnitud 5.3, a las 10:56, tan solo 16 minutos después. Además, multitud de réplicas, de hasta magnitud 4.4, se sintieron a lo largo de las siguientes semanas.
Estos terremotos se produjeron en la falla de Torremendo, una rama que forma parte del sistema de fallas del Bajo Segura. Esta es una de las estructuras sismogenéticas más activas de nuestra provincia, tristemente famosa por haber causado también el histórico y devastador terremoto de Torrevieja de 1829.
¿Por qué ocurren estos dobletes?
Se trata de una especie de “efecto dominó” tectónico. Cuando una falla se rompe y libera energía (el primer terremoto), el desplazamiento de los bloques de falla acumula una enorme “tensión tectónica” en las zonas colindantes. En ocasiones, esta transferencia de esfuerzos provoca una nueva ruptura en un segmento próximo de la misma falla o en una estructura vecina. Si esta zona ya estaba al límite de su resistencia, es decir, "lista para romper", la energía transferida actúa como un detonador inmediato del segundo gran terremoto.
Bulos y verdades: terremotos a miles de kilómetros
A raíz de estos eventos, surge una duda habitual: ¿qué relación tienen los terremotos que ocurren con pocos días de diferencia en zonas muy alejadas del planeta? La respuesta es rotunda: ninguna.
La Tierra es un planeta vivo y dinámico. Para que nos hagamos una idea, cada semana se producen de media entre 20 y 30 terremotos de magnitud superior a 5.0 en todo el mundo. Por este motivo, cuando uno de estos seísmos golpea una zona poblada y salta a los informativos, es pura coincidencia estadística que unos días antes o después ocurran otros temblores significativos al otro lado del globo. No hay conexión entre ellos; simplemente es el funcionamiento natural de nuestro planeta, gracias a la Tectónica de Placas.